Papeletas y chanchitos: porque no solo vivimos en las pantallas, nos estamos aliando con gente amiga para poner chanchitos de cerámica y papeletas de suscripción. El chanchito es para recibir donaciones y las papeletas, para que la llenen y se unan a la Comunidad Odo. Pero también haremos encuentros presenciales, con las autoras en residencia y con el equipo de Odo, para que nos conozcan, les invitemos un café o algo, y puedan suscribirse de manera directa.
Escritura abierta y colaborativa: vamos a montar un pad que se puede usar para escribir textos en colaboración con varias personas. Se pueden editar o tallerar textos colectivamente. También se pueden escribir textos de forma grupal. Por ejemplo, una autora lanza una idea que sirva como detonador, y ustedes se pueden unir y escribir con ella.
Tenemos un montón de planes para la escritura colaborativa y para otras varias actividades que nos emocionan mucho; por ejemplo, vamos a implementar un plan de reseñas entre gente que escribe, para elegir algunos de los libros que publicaremos. Vamos a implementar talleres de creación, no solo literaria, sino también editorial y, bajo el principio del colectivo (o DIWO: Do It With Others), compartir los procesos de cómo hacer ebooks, por ejemplo, entre muchos otros. Poco a poco publicaremos estas dinámicas.
Tenemos una perspectiva feminista y nuestra base es la formación de comunidad. Queremos publicar lo que se escribe en México desde una perspectiva de inclusión: son más que bienvenidas las personas de procedencia multicultural y que tienen raíces o ascendencia mexicana en combinación con otras identidades, orígenes o nacionalidades. Nos interesa mucho publicar el trabajo de personas con alguna discapacidad y, por supuesto, de personas trans, queer o que, en general, pertenezcan a, o se identifiquen con orientaciones y sexualidades marginadas o discriminadas. Para esto, pronto abriremos la recepción de manuscritos en Sylvia&Company.
Sylvia Beach fundó Shakespeare and Company (Shakespeare & Co), una de las librerías más famosas de todo el mundo, en 1919. Y en 1920 se dio a la tarea de editar la obra “que cambiaría la literatura inglesa”: Ulysses de James Joyce. Mucha gente ha escuchado del Ulises, hay quien ha leído fragmentos o el libro completo, pero poca gente sabe que sin Sylvia Beach y su librería quizá no existiría el libro tal como se conoce, no solo porque ella llevó a cabo toda la tarea de publicación (sin haber editado nunca un libro), sino porque Joyce necesitaba a alguien que lo cuidara, que le consiguiera el subjetivo cuarto propio, que lo ayudara a terminarlo y Sylvia Beach llevó a cabo esa tarea, mientras administraba y dirigía su librería parisina, a la que llegaban a platicar desde Gertrude Stein y Ernest Hemingway hasta Ezra Pound y Djuna Barnes.
El 2 de febrero de 1922, el día del cumple de Joyce, Sylvia Beach le regaló a su autor la edición del libro más importante de la década (o al menos uno de los tres más importantes, junto con Virginia Woolf y Marcel Proust), su obra maestra. Bueno, nuestra editora tiene un mensaje para ti: Déjame ser tu Sylvia Beach y publicar tu obra maestra.
Se decía a sí misma (y hacía uso de un lenguaje nuevo, recién aprendido) que cada palabra era como un fruto, la culminación de un árbol de ideas; que cuando aprendía la palabra y comprendía su origen, la palabra la iluminaba con el relámpago de la revelación.
Verónica Murguía. El fuego verde
Odo Ediciones. Libros para una realidad más amplia.
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